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10 enero 2021

Isabel y la Nueva Ruta de las Afortunadas. El Hierro, la isla del meridiano 2

Las personas que nos siguen en el blog, saben que aquella "Ruta de las Afortunadas" que hicimos en 2.013, fue durante el embarazo de Marijose, y la persona a la que se la dedicábamos y de la que íbamos dando pistas en nuestros vídeos, era a nuestra hija Isabel.

Teníamos en mente como proyecto, dar por finalizado este increíble y fantástico viaje "interior" con un vídeo sobre nuestra isla, la única de la que aún no hemos hablado, Tenerife, y dedicárselo a todas las viajeras y viajeros que decidan a venir, recorrer y conocer nuestras amadas islas Canarias, pero la realidad es que no pudimos por los motivos que todos los padres novatos conocen, el tiempo.

Isabel va creciendo a toda velocidad y aunque todas las etapas de nuestros hijos son maravillosas, en poco tiempo nos hemos quedado sin nuestro bebé. Ya es una niña y se ha incorporado a nuestros viajes, así que hemos decidido darle el protagonismo que ella demanda. Nos gusta que sea ella también, con sus primeras experiencias, quien comparta y muestre los rincones de nuestras islas.

Así que, poquito a poquito, comenzamos, una nueva "Ruta de las Afortunadas", ahora con Isabel.

Y el primer paso en esta nueva Ruta es: El Hierro, la isla del meridiano 2 (en 4k).

03 mayo 2014

El Hierro, la isla del Meridiano.

Octavo vídeo de "la Ruta de las Afortunadas".
El punto occidental de Europa, por lo que en la antigüedad se decía que era el "fin del mundo", El Hierro, es también conocida como la isla del Meridiano, ya que por aquí cruzaba el meridano de Tolomeo, punto cartográfico de referencia hasta que se comenzó a utilizar el de Greenwich.
 Versión YouTube:
 
 
Versión Vimeo:
 
 
 

30 abril 2014

Guinea y el Lagarto gigante.

 
En el valle de El Golfo, junto a la carretera principal a la altura de Las Puntas se encuentra situado una de los puntos de visita imprescindibles si estas en El Hierro.
 
 
 
 
 
Se trata del Parque Cultural Ecomuseo de Guinea y su centro de recuperación del Lagarto Gigante de El Hierro.
 
 
 
 
En este museo al aire libre, se hace una visita guiada muy interesante, pues este lugar fue elegido tanto por los primeros pobladores de la isla, los Bimbaches, que vivían en los tubos volcánicos de la zona, como por los primeros colonizadores hispanos, que lo hicieron en alguna de las casas de piedra que aquí podemos visitar, y hasta nuestros antepasados más cercanos, que tenían en el próximo embarcadero de Las Puntas, el principal motor económico de la isla.
 
 
 
 
 
Cuando uno visita un lugar de este tipo, de los que hay muchos por el mundo, piensa en épocas y personas que vivieron muy atrás en el tiempo, pero aquí, resulta chocante tomar conciencia de cómo vivían junto a sus animales, con los pocos y sencillos enseres que poseían, nuestros abuelos o bisabuelos, hace tan sólo un poco más de medio siglo.
 
 
 
El Ecomuseo contiene un centro de recuperación del Lagarto Gigante de El Hierro, que se creyó extinguido por un tiempo, al que se le conoce popularmente como El Lagartario.
 
 
Aquí se puede contemplar algunos ejemplares de estos magníficos animales, y se realiza una función educativa medio-ambiental muy necesaria para su conservación.
 
 
En este centro, se crían en cautividad algunos ejemplares, que son reintroducidos en los lugares donde se encontraron pruebas de su existencia, aunque lo más probable es que sólo lleguen a sobrevivir en la reserva de los Roques de Salmor, en donde es menos probable que lleguen sus depredadores introducidos por el hombre, como por ejemplo, los gatos o las ratas.
 
La visita aquí, no debería ser sólo recomendable sino obligatoria, pues con ello contribuiremos a la conservación de estos auténticos fósiles vivientes, considerados como la especie que se encuentra con más peligro de extinción de Europa.
 
 

29 abril 2014

La Sabina y el Garoe.

 
En la punta más occidental de El Hierro y por consiguiente, de Europa, dejando atrás el desvío que da acceso a la pista que baja hasta el Faro de la Orchilla y ascendiendo por la carretera principal a la montaña (HI-503), llegaremos a un cruce que señala la dirección al pequeño Santuario de la Virgen de los Reyes, la patrona y protagonista de las lustrales fiestas de la isla.
 
 
 
El edificio que alberga la talla de la Virgen es una sencilla ermita de una sola nave y tejado a dos aguas, rodeada por un sencillo muro del mismo color, que fue declarada en 2013 como Santuario Insular.
 
Continuando por la misma carretera, dejando atrás el santuario, unos kilómetros más adelante, veremos un cruce a una pista de tierra que señala hacia El Sabinar.
 
 
 
De vez en cuando tendremos que parar y bajar del vehículo para abrir las puestas que los pastores y ganaderos dejan cerradas para que sus animales no se alejen del lugar, por lo que una vez pasada la puerta, tienes la obligación de volver a cerrarla.
 
Hay que circular despacio, pues por esta pista será frecuente cruzarnos con rebaños de vacas y ovejas que pastan libremente por la zona, que no dudarán en acercarse lentamente a "saludarte" amigablemente y meter sus cabezotas por la ventanilla del coche, para olisquear a ver si llevas algo que ofrecerles para comer.
 
 
Al final de esta encantadora pista, encontraremos a modo de monumento natural, una Sabina, que es la imagen más representativa de la isla del El Hierro junto con la del Lagarto Gigante, por lo que es de lo más frecuente verla en cualquier logotipo que tenga que ver con esta isla.
 
 
 
La Sabina es un arbusto autóctono de hoja perenne que puede llegar a medir hasta ocho metros.
Es de gran fortaleza, por lo que crece en lugares inverosímiles.
Su característica principal, es que cuando crece en lugares con mucho viento, se adapta a él, retorciendo su tronco de maneras inimaginables, llegando incluso a tocar el suelo con sus ramas.
 
 
 
Detrás de esta primera sabina, que recientemente se ha acordonado para intentar defenderla un poco de los turistas menos respetuosos, hay todo un bosque de estos maravillosos arbustos que dibujan un fantasmagórico paisaje azotado permanentemente por los fuertes vientos que reinan aquí.
 
Cerca de aquí, se encuentra uno de los más famosos miradores de la isla, El mirador de los Bascos, que proporciona unas vistas estupendas a El Golfo, pero esta zona está justo a la altura donde azotan los alisios y por lo general, la niebla que forman las nubes aquí atrapadas no dejan ver mucho.
  
 
En el lado contrario de la isla, cerca de la población de San Andrés, es inevitable la visita a un lugar santo para los aborígenes de la isla, los bimbaches, el árbol del Garoé.
 
Se cree que un enorme tilo, con un tronco de más de un metro de diámetro y enormes ramas, con su grandes hojas era capaz de captar la humedad de los vientos alisios y destilar su agua, que era recogida en unos huecos excavados por los aborígenes a su alrededor.
 
 
Cuenta la leyenda, que esa "divinidad", que simboliza la lucha y el esfuerzo de los antiguos pobladores de la isla por administrar los escasos recursos naturales de la isla, se la ocultaron a los conquistadores españoles, intentando que la falta de agua los hiciera abandonar, y casi lo habían conseguido hasta que una ilusa joven bimbache, enamorada de un soldado andaluz, traicionó a los suyos y los condujo directamente hasta el árbol.
En 1610 un huracán destruyó el árbol, con lo que los bimbaches , además de por los conquistadores, también desaparecieron de la isla.
En 1949 se plantó en el mismo lugar otro árbol para rememorar aquella historia. Con este nuevo árbol, hoy en día podemos apreciar como los agujeros excavados por aquellos aborígenes, de vez en cuando, vuelven a contener agua.
 
 

27 abril 2014

Los miradores de El Hierro.

En el mirador de La Peña.
Al comienzo de nuestra visita por esta isla, comentábamos que a pesar de ser la isla más pequeña del archipiélago canario, con sólo unos 280 kilómetros cuadrados de superficie, es una de las más escarpadas, llegando a los 1501 m.s.n.m. en el pico de Malpaso.
 
 
Esto hace que la isla posea una red de preciosos miradores, que son los que más memorables recuerdos proporcionan al visitante.
 
Roques de Salmor desde el Mirador de La Peña.
 
El mirador más conocido de la isla, es el Mirador de la Peña.
 
Vistas del hotel más pequeño del mundo desde el mirador de La Peña.
 
El Mirador de la Peña esta situado a unos 700 de altitud sobre el nivel del mar, y ofrece unas vistas espectaculares al valle de El Golfo.
 
Restaurante del mirador de la Peña.
 
Su edificio principal, construido en piedra y madera imitando la arquitectura herreña, alberga un restaurante con vistas.
 
Mirador de Jinama.
 
No muy lejos, se encuentra el mirador de Jinama, a unos 1230 de altitud sobre el nivel del mar, que también ofrece vistas espléndidas desde del Valle de El Golfo desde otro punto de vista, y en los días despejados, a las islas de La Palma, La GomeraTenerife.
 
Vistas del valle de El Golfo desde el mirador de Jinama. 
 
Al lado del mirador de Jinama se encuentra la pequeña ermita de la Virgen de la Caridad que es donde comienza un sendero estupendo, de los más antiguos de la isla para realizar la caminata que acaba en La Frontera.
 
Mirador de Las Playas.
Hacia la otra vertiente, escondido en una zona bosque de pino, está el mirador de Las Playas, con unas vistas fabulosas al valle del al monumento natural de Las Playas, que se precipita bruscamente sobre el mar.
 
Roque de La Bonanza desde el mirador de Las Playas.
Al fondo, se puede apreciar perfectamente el semicírculo de unos 6 kilómetros que se dibuja en la Bahía de éste valle, con el Roque de La Bonanza a la izquierda y el Parador de Turismo a la derecha de la playa.
 
Playa y Parador de Turismo desde el mirador de Las Playas.
Otros miradores importantes de la isla son el de Isora, cerca del de Las Playas, el de Tanajara, La llanía, y sobre todo, el mirador de los Bascos, pero para éste hay que tener mucha suerte de que la bruma no aparezca y oculte la bonita panorámica que proporciona de El Golfo.
 
 

La Villa de Valverde.

 
Valverde, es la pequeña capital de esta pequeña isla con grandísimo encanto.
 
 
 
 
 
Su particularidad es que se trata de una villa de arquitectura típica canaria situada en la montaña, a diferencia de las ciudades capitalinas del resto de las islas del archipiélago canario que son costeras, por lo que ésta, es la única que carece de playa.
 
 
 
 
El edificio más representativo de esta ciudad su Iglesia de nuestra Señora de la Concepción, donde permanece la imagen de la Virgen de los Reyes cuando llega de la peregrinación que hace durante las fiestas lustrales de la Bajada.
 
 
 
 
 
Aquí, en su calle principal encontraremos tiendas de artesanía local, restaurantes de comida típica, y también, una de las fábricas artesanales de las famosas quesadillas herreñas, un sabroso postre típico elaborado a partir de queso fresco, harina de trigo, huevos, azúcar, limón y anís.
 
 
 
 
 

26 abril 2014

La costa de El Pinar

En el Faro de la Orchilla, "el fin del mundo".

La punta inferior y más occidental del triángulo que dibuja la isla de El Hierro, pertenece al nuevo municipio de El Pinar, que data de 2007 después de que los vecinos decidiesen segregarse del municipio de La Frontera por un conflicto en 2005 con los bailarines de ambas localidades que acompañan a la Virgen de los Reyes durante las fiestas lustrales de la bajada.
 

Así pues, si desde la Playa del Verodal, aún en La Frontera, retornamos a la carretera principal HI-500 que comienza a ascender sinuosamente hacia la cordillera montañosa central de la isla, conocida popularmente como El Risco de los Herreños, nos adentraremos en el nuevo municipio del Pinar.
 
En un momento del camino encontraremos un desvío a la derecha, que conduce hacia el Faro de La Orchilla, que baja hasta la costa por una estrecha carretera asfaltada que a mitad de camino se convierte en pista de tierra seca, por lo que la circulación se hace lenta y tediosa.

Desde la lejanía comenzaremos a divisar el Faro de La Orchilla, y un poco antes de llegar a él, encontraremos otro sendero de tierra por el que alcanzar el monumento al Meridiano 0.
 



Hasta que se descubrió América en 1492, el lugar donde se encuentra el Faro de la Orchilla era considerado como el fin del mundo, y el punto donde se encuentra el monumento al meridiano, el punto de referencia cartográfica para trazar el meridiano 0, hasta que en el s.XIX se comenzó a utilizar el de Greenwich a tal efecto.
 
Un poco más abajo del faro, continuando la pista de tierra, llegamos al embarcadero de la Orchilla, donde se puede tomar una baño en la cala más occidental de Europa.
 
Cala de Tacorón.
 Para llegar a otra de las calas importantes de la isla, Tacorón, no nos queda otra que volver a subir la pista de tierra hasta la carretera principal y tomar la carretera HI-400 que sube a las montañas, por una zona despoblada de la isla, que discurre paralela a la costa, pero en las alturas.
A esta zona se le conoce como el El Julán, donde acantilados y barrancos se desploman casi verticalmente hasta la costa y comienzan los bosques de pinar de la isla.

Charcos en Tacorón.
 La preciosa cala de Tacorón, esta ubicada en plena Mar de Las Calmas, cuenta con numerosos fogones, zonas acondicionadas para tomar el sol y hasta un quiosco donde tomar algo.
 
Niñas danzarinas durante las fiestas de la bajada'13 junto a la playa de La Restinga.
 
Cerca de Tacorón, en el último vértice de la isla, se encuentra el antiguo pueblo de pescadores de La Restinga, hoy en día reconvertido en el principal punto de turismo de la isla, sobre todo por el submarinismo, actividad que atrae a miles de personas todos los años, ya que aquí comienza la zona de reserva marina del Mar de Las Calmas, cuya riqueza en cuanto a biodiversidad marina junto a sus cristalinas aguas, son apreciadas en el mundo entero.
  
 

25 abril 2014

La costa de La Frontera, El Golfo.


A cada uno de los tres municipios de El Hierro, prácticamente le corresponde una de las tres costas de la isla, por lo que seguiremos bordeando la isla en busca de los bonitos rincones que atesora.
 


Desde el Pozo de Las Calcosas, retomamos la carretera HI-5 y continuamos en dirección oeste, en busca del túnel de los Roquillos, de casi dos kilómetros y medio de longitud, que nos conducirá directamente a las Puntas, pasados ya los Roques de Salmor, donde comienza la zona de la isla denominada como El Golfo.


 
En la población de Las Puntas, lo más destacado y conocido, son Las Salinas y el Hotel Punta Grande, que ostenta el galardón del libro Guinnes de los Records de ser el hotel más pequeño del mundo.
 
Este minúsculo hotel, se encuentra en el pequeño embarcadero desde donde partía la producción agrícola hacia Europa, jugando un papel crucial en la economía de la isla en siglos pasados.

 
Desde Las Puntas, ya podemos comenzar a disfrutar la maravillosa vista que nos va a acompañar desde diferentes perspectivas a lo largo de toda la costa de El Golfo de los Roques de Salmor, el último reducto donde aún pervive en estado salvaje la joya de la corona de la fauna de la isla y de toda Canarias, una de las dos especies de lagarto gigante que antaño habitara en El Hierro.





El siguiente punto destacado para darse un baño en esta costa son las "piscinas naturales" de La Maceta, a las que se puede llegar a pie desde las Puntas siguiendo el sendero litoral de Las Puntas.


Piscinas de La Maceta.
 
La Maceta es una zona recreativa acondicionada para el baño, que cuenta con tres "piscinas rústicas", un merendero con asaderos y restaurantes de pescado local.

Charco de los Sargos.
Cerca de La Maceta, se encuentra el Charco de Los Sargos, una pequeña y abrupta cala volcánica, donde se han habilitado varios charcos naturales para disfrutar de un baño en un bonito entorno volcánico. 

Charco Azul.

Más o menos a la altura de la zona central de El Golfo, cerca de la población de Los Llanillos, llegaremos al Charco Azul, otra zona acondicionada con una piscina rústica entre formaciones volcánicas muy curiosas, entre ellas un arco de lava solidificada.  Cuenta con infraestructuras como baños públicos, un restaurante, etc.


A partir de aquí la costa se vuelve más abrupta si cabe, salpicada por curiosos roques de formación volcánica como los de La Sal, que nos proporcionan un paisaje costero fantástico junto a los ya mencionados Roques del Salmor al fondo, y a nuestra espalda se levanta perpendicular la impresionante cadena montañosa de la isla, que retiene con su magnitud a los vientos alisios a los que roba la humedad que arrastran formando bancos de nubes incapaces de sortearla por lo que no pueden cruzar a la otra costa.

El Pozo de la Salud.

Continuando el recorrido en el mismo sentido de la marcha, esto es en dirección a la punta de la Orchilla, antes de abandonar El Golfo, encontraremos el Pozo de La Salud.
Aquí hay un balneario gestionado por el Cabildo del Hierro, ya que desde mediados del S.XIX se dijo que el agua de éste pozo tenía propiedades curativas para el sistema circulatorio y el aparato digestivo, por lo que es uno de los lugares más visitados de la isla, sobretodo por el turista veterano.

Playa del Verodal.

Terminamos la exploración de esta costa en el vértice oeste de la isla, donde abandonaremos el asfalto para circular por una pista de oscura grava volcánica, hasta llegar a la playa más grande de El Hierro, la playa del Verodal.
Esta playa de arena natural volcánica es la más visitada de la isla, pues tiene como singularidad el que los materiales por los que está compuesta son de tono rojizo, muy visibles sobretodo al atardecer.
Es una playa abierta al océano, por lo que las corrientes y el oleaje son como para tener mucha precaución a la hora de bañarse, pero si tienes la suerte de conseguir el mar en calma, es un sitio realmente encantador. 
 

23 abril 2014

La costa de Valverde.

Las Playas, desde el mirador de Las Playas.

El Hierro, a pesar de ser la isla más pequeña del archipiélago tiene a lo largo de su costa, numerosos rincones estupendos para darse un chapuzón en sus limpias y cristalinas aguas.

En el Charco Manso.
Pero al contrario que en las primeras islas que visitamos en esta "Ruta de las Afortunadas", y quizás por ser la más joven geológicamente hablando, por lo que sus materiales eruptivos puede que no sean similares, y por que seguramente el proceso de erosión en las playas no esté tan avanzado como el de Fuerteventura por ejemplo, (suposiciones de un profano), su costa es mucho más abrupta, siendo el paisaje de coladas volcánicas el que predomina a lo largo de toda la costa de El Hierro.
 
En el Pozo de Las Calcosas.



Aún así, muchos puntos de este entorno de primera apariencia hostil, que hace que sus fondos sean apreciados mundialmente por su riqueza submarina, se acondicionaron en forma de charcos y piscinas rústicas naturales integradas en el paisaje, dando lugar a lugares idílicos en los que pasar jornadas de ocio frente al mar.
 
Además de estas "piscinas naturales", también se pueden encontrar algunas pequeñas playas rústicas y calas adorables.
 
La primera playa que encontramos en la primera toma de contacto que hicimos en esta "Ruta de las Afortunadas" al llegar a la isla, junto al Roque de la Bonanza, es La Playa de Las Playas.
 
Vista de Las Playas, con el Roque de la Bonanza al fondo.
La Playa de Las Playas, con arena y grava de diferentes granulometrías y algún "callao", bastante azocada del viento y de las olas, cuenta con un pequeño merendero, por lo que es un lugar ideal para pasar el día en familia y/o con niños, pero lo mejor, es que casi siempre esta casi vacía de gente.
 
Carretera que Baja al Charco Manso.



Desandando la carretera que utilizamos desde el Puerto de la Estaca hasta este lugar, nos encontraremos varias poblaciones que cuentan con pequeñas y pintorescas playitas de arena negra, dignas de una paradita para contemplarlas un ratito, como por ejemplo la de Timijiraque o la de Tamaduste.
 
Vista desde la carretera del Charco Manso.




Ascendiendo la carretera general HI-2, por donde a modo de mirador, se han colocado recientemente unas curiosas esculturas de enormes caras, que contrastan y destacan por su color blanco y que dicen que están fabricadas con materiales reciclados, llegaremos a la Villa de Valverde, la capital, y la dejaremos atrás en dirección a Echedo, desde donde conectaremos con la secundaria HI-151 hasta alcanzar la punta norte de la isla, donde serpentea junto a un pequeño cono volcánico antes de llegar al Charco Manso.

El Charco Manso.

Esta pequeño entrante de mar acondicionado entre roques y curiosas formaciones volcánicas, entre las que encontraremos varios arcos de lava solidificada y bufaderos, queda un poco perdida, por lo que normalmente hay poca gente.


No muy lejos de allí, en la misma punta norte de la isla, se encuentra el Pozo de las Calcosas, otra población con una bonita zona de baño acondicionada entre lavas volcánicas.
La carretera llega hasta la parte alta del pueblo, donde al lado del aparcamiento lo más llamativo es un minúscula ermita de piedra.


Desde el mirador, parte un sendero que desciende a la bahía entre los dos acantilados en los que se asienta el rústico pueblo de arquitectura ancestral, que mantiene en muchas de sus casas los tejados a dos aguas construidos con material vegetal.